El objetivo del blackjack es alcanzar los 21 puntos (o acercarnos lo más posible) con las cartas que tenemos, y ganarle a la banca, sin pasarnos de ese límite.
Debemos recordar que las cartas tienen el valor que figura en ellas, salvo las figuras, que valen 10, y el As, que puede valer 1 u 11, según convenga a nuestra mano.
Si con las cartas que reparte el croupier no formamos blackjack o no nos acercamos a 21, tenemos la opción de pedir más cartas. Si nos pasamos de ese valor, perdemos, aún si el croupier también se ha pasado.
Una de las ventajas con que cuenta el jugador, es que, generalmente, el croupier está obligado a plantarse al llegar a 17 puntos, es decir, no puede pedir más cartas. Y si no llegara a 17 puntos, está obligado a seguir pidiendo cartas hasta alcanzar esa cifra.
En caso de que el croupier obtenga un As, éste vale indefectiblemente 11 puntos, si con esa cifra llega a 17, pero si con 11 puntos se pasa de 21, valdrá 1.
Si el croupier se pasa de 21, deberá pagar las apuestas de la mesa. Si no llega a 21, y nadie más lo hace, recoge las apuestas que tengan menos puntos que su mano y paga aquellas que tengan mayor puntaje. Las manos que tengan la misma puntuación se consideran nulas.
La jugada de Blackjack en sí misma, es la mano formada por un As y un 10, y le gana a cualquier otra mano, aunque alguna sume también 21, excepto al Blackjack del croupier. Esta mano se paga 3 a 2.
Cuando la carta descubierta del croupier es un As, los jugadores pueden optar por asegurarse contra un posible Blackjack de la banca. Si esta fuera la situación, antes de continuar repartiendo cartas a los jugadores, el croupier ofrecerá asegurar la apuesta. El jugador que acepte la apuesta segura apostará entonces una cantidad de dinero que no debe superar la mitad de su apuesta original, y la colocará en la línea que dice “seguro”, situada frente a su sitio en la mesa. Si el croupier llegara, efectivamente, a tener Blackjack, el jugador recibirá 2 a 1 su apuesta. Si no, pierde el seguro.
Si las dos primeras cartas de un jugador suman 9, 10 u 11, podrá optar por doblar la apuesta, en cuyo caso sólo podrá recibir una carta más.
Si las dos primeras cartas son iguales, puede optar por dividir la mano en dos manos diferentes, en cuyo caso deberá hacer otra apuesta, por la segunda mano, igual a la apuesta inicial. Si las cartas divididas son ases, sólo podrá pedir una carta más por cada mano. Si llega a obtener en la siguiente mano un 10 (figura), se contará entonces como 21, y no como Blackjack.




