Bobby Singer, como jugador de blackjack y contador de cartas, ha sido expulsado de muchos casinos a lo largo de su vida profesional. En otros tantos lo han invitado a probar suerte en otros juegos como la ruleta o craps, lejos de la mesa de blackjack. Pero Singer siempre rechaza los juegos de azar. Como dice, el blackjack es el único juego que da a un jugador experimentado una ventaja real, matemáticamente hablando, sobre el casino.
Sin embargo, durante 20 años pudo jugar blackjack contando cartas porque fue capaz de disimular en los casinos. Una vez que un jugador de blackjack es consciente del modo en que los casinos reaccionan ante los jugadores habilidosos, puede encontrar el modo de engañarlos. Claro que los casinos usan todos los “trucos” posibles para desalentar a los contadores de cartas, desde mezclar las cartas de una manera especial, hasta llegar al punto de no dar carta a un jugador que ha doblado su apuesta.
De todos modos, el hecho de ser expulsado de un casino por contar cartas en el blackjack entra dentro de las posibilidades, y no debemos desalentarnos si esto sucede. Tampoco discutir con el personal del casino: lo mejor es retirarse con tranquilidad. Si lo hacemos de este modo, es posible que podamos volver a jugar en el mismo casino, a los pocos días, eligiendo otro turno.
La Agencia Griffin es una agencia internacional cuyos servicios usan muchos casinos. Ellos llevan un registro de jugadores “sospechosos”, a los que añaden a una lista negra. Pero muchos casinos están comenzando a llevar sus propios registros. Aunque no todos reaccionan del mismo modo: en el Caesar’s Palace, nadie se preocupa por identificar a los contadores de cartas. En New Jersey, está prohibido expulsarlos del casino aunque se los identifique.
Por lo general, los contadores de cartas en el blackjack son identificados por dos causas principales: la primera es que, en algún momento, apuestan descuidadamente; la segunda, su lenguaje corporal. Hay modos de evitar que nos detecten, y todos están basados en el sentido común.
En primer lugar, lo más obvio: no mover los labios mientras contamos. Muchos jugadores cuentan en voz baja, sin notarlo.
Tampoco debemos quedarnos mirando las cartas fijamente, mientras hacemos nuestras cuentas. Usar gafas es una buena solución para estos casos, aunque puede resultar sospechoso usar gafas de sol dentro de un casino.
Si estamos sentados en el primer lugar y tenemos una excelente mano, no es necesario esperar a tener la cuenta completa: basta un conteo rápido y apostar de inmediato, sin esperar al último momento. Si esperamos a que se repartan todas las cartas y hacemos una apuesta grande, será obvio que estuvimos haciendo cuentas. Lo mismo si tenemos una mala mano.
Nunca se debe beber cuando se cuentan cartas. Si queremos disimular a la perfección, podemos pedir una bebida y reemplazarla luego en el baño por agua.
Si vestimos demasiado bien llamaremos la atención. Un atuendo casual es mejor para pasar inadvertido.
Es necesario desarrollar nuestra habilidad incluso al punto de poder mantener conversaciones mientras contamos cartas.
Si podemos, debemos comenzar a jugar blackjack con fichas que hayamos ganado previamente en otras sesiones, para que nadie sepa exactamente con cuánto comenzamos, ni cuánto vamos ganando.
Debemos ser especialmente cuidadosos cuando aceptamos el seguro: ese es el momento crucial que delata a los contadores de cartas.
No bajemos nuestra apuesta cada vez que el crupier mezcla las cartas: eso indica que estuvimos llevando una cuenta.
Del mismo modo, tenemos que tener mucho cuidado al hacer nuestras apuestas y no ser codiciosos. No debemos ir constantemente de la apuesta mínima a la apuesta máxima de la mesa.
También es conveniente comprar fichas de todos los colores, contrariamente a lo que hacen habitualmente los jugadores de blackjack, que suelen comprar fichas de un solo color. Apostar con fichas de colores mezclados hace parecer que estamos apostando siempre mucho dinero, y esto confunde a los casinos.
Otro “truco” útil es jugar con una persona conocida en equipo, en la misma mesa, y alternar las apuestas entre ambos.
No debemos perder nunca de vista el entorno, para saber si nos están observando o no. ¡No olvide las cámaras de vigilancia! También se usan para analizar la conducta de los jugadores.
Dar propina al crupier (hacer una apuesta por él) también ayuda, en muchos casos.
Con estos sencillos consejos podemos disminuir drásticamente las posibilidades de ser descubiertos. Y disfrutar jugando blackjack, mientras ganamos dinero.




