Cuando jugamos al blackjack, debemos saber que siempre el croupier va a preguntarles a todos los jugadores, si desean comprar el seguro, en determinadas circunstancias. Esto lo va a hacer siempre que su carta descubierta sea un As, dando la opción a los jugadores de “cubrirse” ante un posible blackjack de la casa. Esta opción siempre se ofrece antes de que la banca termine de repartir las cartas. La mayoría de las veces el seguro se realiza por la mitad de la apuesta inicial de cada jugador. Por lo general, esta apuesta paga 2:1.
Si el dealer tiene un blackjack, vamos a terminar perdiendo nuestra apuesta inicial, y cobraremos el seguro. Si en la mesa no hay blackjack, el seguro se pierde y el juego va a seguir con la apuesta que hayan realizado los jugadores.
Esta apuesta no es recomendada por los jugadores más experimentados, salvo en el caso de que estemos contando cartas y sepamos que tenemos altas chances de ganar.
La opción de Rendirse, también disponible para el jugador, casi siempre es rechazada, aunque puede ser una poderosa arma, ya que si un jugador decide rendirse, va a recibir a cambio la mitad de su apuesta inicial. Esta opción no está disponible en todos los casinos, así que debemos preguntar si está habilitada.




