No te olvides de estas reglas de Blackjack

El blackjack es un juego de naipes cuyas reglas básicas son sencillas y fáciles de aprender. Luego de aprender las reglas básicas, deberemos aprender las estrategias del blackjack.
Comenzaremos por lo más sencillo, es decir, cómo se juega al blackjack.
Antes de sentarnos en una mesa de blackjack de casino, es conveniente leer las indicaciones, para saber qué tipo de blackjack se está jugando y cuánto pagan las apuestas, ya que esto sí puede variar de casino en casino.
En el blackjack tradicional, la mano empieza cuando todos los jugadores se sientan a la mesa y hacen su apuesta inicial. En todas las mesas hay apuestas mínimas y máximas, y debemos mantenernos dentro de esos límites.
Luego de esto, el crupier reparte las cartas a todos los jugadores de la mesa y así mismo. A cada jugador se le reparten dos cartas descubiertas, y el crupier se reparte una cubierta y una descubierta.
El objetivo del juego es ganarle a la mano del crupier, tratando de acercarnos lo máximo posible a 21 puntos, pero sin pasarnos de esa cantidad. Las cartas del al 10 valen su valor nominal, las figuras valen 10, y el As puede valer 1 u 11, según decidamos que es lo más conveniente para nuestra mano.
Cuando hayamos visto nuestras cartas, podemos decidir si doblamos nuestra apuesta, si pedimos otra carta, si nos plantamos, es decir, nos quedamos con las cartas que tenemos. En algunos casinos, también tenemos la opción de “rendirnos” antes de que finalice la mano, en cuyo caso perdemos sólo la mitad de nuestra apuesta. Todo esto sucede siempre y cuando el crupier no haya hecho un blackjack natural, es decir, si sus 2 cartas iniciales no suman 2. Si tiene 21 puntos, la casa gana y todos los jugadores pierden.
Así como los jugadores tienen opciones, el crupier también: si sus cartas no suman 21, puede pedir carta también, siempre que tenga 16 puntos o menos. Si sus cartas suman 17 o más, tiene obligación de plantarse.
Cuando termina la mano, ganamos si tenemos más puntos que el crupier, sin pasarnos de 21, y perdemos si el crupier suma más puntos que nosotros. Si al finalizar la mano ambos tenemos 21 puntos, es un empate, y se nos devuelve nuestra apuesta.