Finalmente, la comisión del Senado de Florida autorizó la expansión del juego en ese estado.
Esto significa que las tribus seminole, que ya cuentan con autorización para instalar mesas de blackjack, pueden convertirse en casinos a gran escala añadiendo a su oferta mesas de ruleta y dados. Además se otorgarán permisos para que los hipódromos y canódromos puedan ofrecer otros juegos en sus instalaciones.
El Senador Dennis Jones afirmó que esta medida evitará que los residentes dejen su dinero en otros sitios donde el juego está regulado. Se calcula que el gobierno recibirá unos 1000 millones extras al año provenientes de los nuevos juegos que se establecerán en los 25 establecimientos de juego del estado.
Los proyectos de ley se aprobaron por unanimidad sin debate previo.
Con respecto a los casinos seminole, un solo senador, Dave Aronberg, demócrata, se opuso a darles la categoría de casinos completos.
Las dos propuestas sufrieron en los meses previos una serie de modificaciones y cambios. Se incluyó, además, la propuesta para rebajar la edad mínima para poder jugar a 18 años.
Y las empresas administradoras de locales de apuestas fuera de los condados Broward y Miami-Dade tienen ahora la posibilidad de instalar máquinas tragamonedas para juegos en red en sus locales.
También podrán incluir un nuevo juego de apuestas, de carreras históricas, en las cuales se puede apostar al resultado de carreras celebradas en el pasado, que no están identificadas.
Por estos mismos proyectos se reduce el impuesto que pagan actualmente las máquinas tragamonedas, del 50 al 35%, con la obligación de pagar un 85% de la recaudación en premios.
El gobernador Crist ha dado el visto bueno, ya que el estado necesita el dinero.




