El gobierno uruguayo sigue adelante con la licitación para abrir el negocio de los casinos a inversores privados. La propuesta gubernamental consiste en un manejo mixto del negocio, por el cual las empresas privadas construyen las salas de juego, y el gobierno las explota, a cambio de un alquiler mensual, consistente en un porcentaje de entre el 35% y el 42% de los ingresos brutos. El resto de las ganancias queda en manos de la Dirección de Casinos.
Las salas de juego deben constar, en principio, de máquinas tragamonedas y juegos de mesa como blackjack y ruleta.
Las 14 empresas interesadas hasta la fecha han presentado proyectos que incluyen la construcción de hoteles y otros emprendimientos anexos a los casinos, ya que los ingresos de estas explotaciones permitirían un más rápido retorno de la inversión, siendo exclusivos de la empresa inversora.
Aunque el proyecto parece estar bien encaminado, no se encuentra exento de dificultades. La dirección de Casinos uruguaya autorizó hace poco la inclusión del casino Nogaró en este proyecto mixto, aunque la empresa Vidaplan ya había arrendado previamente las instalaciones a los dueños originales, por lo que, de concretarse el proyecto mixto, el gobierno sería en realidad un subarrendatario. El proyecto de Vidaplan prevé la construcción de restaurantes, discoteca, salas de cine y teatro, anexos al casino, que sólo será remodelado y al que se agregarán 250 tragamonedas.
El gobierno no mostró objeción al arrendamiento que hizo Vidaplan del casino Nogaró, aunque existía una cláusula de arrendamiento que establecía que el gobierno tenía prioridad frente a los privados, una vez terminado el contrato de la familia Sagasti, concesionaria del casino hasta la fecha. El gobierno argumenta que el casino se encontraba en tal estado de deterioro, que se necesitará una inversión millonaria para su puesta en valor.
El Grupo Cipriani,que se había mostrado interesado por el arrendamiento del Nogaró, objetó el proyecto de Vidaplan, con el argumento de que el proyecto que ellos habían presentado con anterioridad era mucho más beneficioso para el gobierno que el de Vidaplan.
Vidaplan ofrece al gobierno 18 millones de dólares, mientras que Cipriani había ofrecido 30 millones anuales. Además habían propuesto la construcción de un nuevo casino de 5 pisos, con forma de dado, en Punta del Este.
Hasta ahora no ha habido respuesta del gobierno uruguayo.




