Los ingresos de muchas ciudades del sur de California dependen de los impuestos pagados por los casinos y salas de juego. La caída en la cantidad de dinero apostado por los jugadores, que es notable, pone en peligro las finanzas de muchas localidades, como se ve claramente en las reservaciones indias de Nevada y California.
En la ciudad de Los Ángeles hay 7 salas de juego autorizadas. La realidad es que los ingresos de estas casas de juego no se conocen con exactitud, ya que no hay informes actualizados sobre el tema y los administradores de los casinos no dan detalles sobre sus ingresos. Pero la falta de dinero se hace notar en ciudades como Bell Gardens o Commerce.
Esta caída de los ingresos de los casinos se está produciendo en el resto del país también.
Sin embargo, el encargado de información pública de Los Ángeles, Brian Wilson, declaró que la disminución de los ingresos todavía no se hace notar, aunque no descartó que a lo largo del 2009 las cosas cambien.
El 36% de los ingresos de la ciudad de Commerce provienen del casino, que es la entidad económica más importante de esta ciudad de 13000 habitantes. Estamos hablando de alrededor de 22.5 millones de dólares en impuestos, sólo para este casino, uno de los 91 radicados en el estado.
Los fondos generados por el casino de Commerce se destinan a programas sociales, policía, servicios para las personas de la tercera edad y ayuda para residentes de bajos recursos.
Hace dos años Steve Locker, que en ese entonces era el Procurador General de California, había encargado un estudio sobre el tema de los ingresos provenientes del juego en ese estado. En ese momento, la ganancia obtenida por casinos como el de Commerce se calculó en el 75% (entre los años 1998 y 2006).
Entre el año 2003 y el 2004, los ingresos de los casinos establecidos en los estados de Florida, California, Montana, Washington y Minnesota, pasaron de 844 millones de dólares a más de 1000 millones.




